Música dormida
Música dormida
21 nov 2018
La música y el origen del Universo (I)
Se podría pensar que la música es eminentemente obra de la creación humana y que hablar de ella es aludir, en consecuencia, al hombre mismo y sin duda lo es, solo que la música no es un producto exclusivamente humano. El que el hombre produzca sonidos, los articule y con ellos elabore un mensaje artístico es un prodigio, pero la realidad es que la música preexiste y anticipa al ser humano porque es parte sustantiva de la esencia de la vida misma en el planeta y allende éste, como lo prueban las innumerables manifestaciones sonoras que desde el principio de los tiempos debieron haber existido. Milenios atrás así lo había anticipado Pitágoras, cuando denominó por primera vez “cosmos” al Universo, en tanto sinónimo de orden y adorno, lo “bellamente ordenado”. Ahora bien ¿cómo interpretar ese orden? De acuerdo con la visión pitagórica, a partir de los conceptos de límite y número, por ser éste el principio fundamental generador del que emana el orden que dispone, embellece y da sentido a la esencia que da vida al Universo: la armonía, porque nada es tan perfecto e infinito como ella, como lo comprueba la fascinante secuencia numérica de los armónicos que se producen, de forma espontánea e invariable en la Naturaleza, a partir de un tono fundamental. ¿Génesis de la vida cósmica?
Al paso de los siglos, Platón sucumbirá al sortilegio pitagórico, como lo evidencia su Timeo, y más tarde lo hará el Medioevo: en el siglo VI de nuestra era, al declarar Boecio que la armonía es el principio rector del Universo; hacia el siglo IX, Escoto Erígena al describir que la belleza del Universo es comparable al de una sinfonía polifónica y, para el siglo XI, Otloch en Ratisbona, al postular que a la armonía celeste solo podrían igualarla los intervalos musicales justos. Sin embargo, será la Catedral de Chartres la que hacia los siglos XII y XIII se constituya, en gran medida por el impulso del obispo Fulberto, en el espacio artístico-religioso por excelencia al encarnarse en la materialización de la más profunda y fascinante exaltación simbólica y alegórica del arte musical en relación con la ciencia hasta hoy conocida, pero había una poderosa razón: Chartres fue construida bajo la inspiración del pensamiento pitagórico y platónico para ser visualizada como la representación microcósmica del macrocosmos universal, originado y fundamentado en la armonía. Por eso toda su geometría constructiva es proporción y, en su búsqueda de la consonancia musical perfecta, toda ella alude a intervalos musicales (unísono, cuarta, quinta y octava) -el equivalente de la proporción geométrica continua que Platón definiera como la más bella de las relaciones matemáticas- e incorpora permanentemente estrellas de cinco puntas y pentagramas -su elemento originario, símbolo pitagórico por excelencia, pero también insignia sublime del amor y la belleza-.
Gracias a ello, proporción áurea, número de oro, interválica perfecta, música de las esferas, todas ellas a la vez, coincidirán con las relaciones astronómicas evidenciadas en la ubicación y orientación de los elementos de la estructura del edificio catedralicio, como en el caso de la constelación de Virgo, confirmando que no fue casualidad que hubiera múltiples construcciones religiosas medievales consagradas a la Virgen María, siendo la Catedral de Notre Dame en París, aquélla que fue cuna de la polifonía musical, el mejor y más vivo ejemplo de ello, pero Chartres no podía quedar atrás: una de las arcadas principales de su portada, mostrará a María encarnada como sede de la sabiduría y rodeada por el quadrivium, suma del saber medieval constituido por las cuatro ciencias matemáticas: aritmética, astronomía, geometría y música.
Para el siglo XIV otros vientos soplarán en Chartres, es el Renacimiento que está por arribar y con ello el crepúsculo de la obra francigenum, el estilo artístico que había nacido en el corazón del antiguo reino franco situado en la Ile de France y al que Vasari bautizó como gótico, a partir de sus primordios arquitectónicos en los monasterios cistercienses y en la Basílica de Saint-Denis y que perduraría hasta su plenitud en las catedrales de Reims, Colonia, León, Estrasburgo y, sobre todo, Notre Dame y Chartres: la catedral concebida como templo musical, cuya belleza era debida, según descripción de Roberte Grosse-téte en el siglo XIII, “a la simplicidad por la cual la luz va al unísono con la música, más armoniosamente vinculada a sí misma por la ratio de igualdad”. Luz que provenía del vitral: el más grande misterio de la alquimia, el más bello y paradigmático emblema del arte gótico.
Sí, la música ha estado presente desde el albor del Universo, porque allí donde haya una vibración, estará siempre contenido el germen musical. Por algo Uberto Zanolli, al explicar la estrecha relación entre Física y Música, lo declaró: “Por axioma, si admitimos que la música pertenece a la acústica y la acústica a la física, la física es música”. Y esto la ciencia lo sabe, cada vez con mayor contundencia ¿no acaso el Universo es un Universo vibratorio? ¿No acaso se ha demostrado que la vibración sonora se convierte en luz y que todo lo que existe posee frecuencia y ritmo?
En pocas palabras, estamos a punto de arribar y descubrir una nueva pero ya intuida concepción cósmica y, por tanto, del origen de la fysis: el Universo comprendido como un ente armónico, polirrítmico, polifrecuencial y, por tanto, musical.
Betty Zanolli
El sol de México
14 nov 2018
LA VOZ DEL SILENCIO
Cuando él haya cesado de oír los muchos sonidos, entonces podrás discernir el UNO, el sonido interno que mata el externo. Entonces únicamente, y no antes, abandonará la región de Asat, lo falso, para entrar en el reino de Sat, lo verdadero. Antes de que el alma pueda ver, debe haberse alcanzado la Armonía interior, y los ojos carnales han de estar cegados a toda ilusión.
Antes de que el alma pueda oír, es menester que la imagen (hombre) se vuelva tan sorda a los rugidos como a los susurros; a los bramidos de los elefantes furiosos, como al zumbido argentino de la dorada mosca de fuego. Antes de que el alma sea capaz de comprender y recordar, debe estar unida con el Hablante silencioso, de igual modo que la forma en la cual se modela la arcilla, lo está al principio con la mente del alfarero.
Porque entonces el alma oirá y recordará. Y entonces al oído interno hablará LA VOZ DEL SILENCIO, y dirá: Si tu alma sonríe mientras se baña en la luz del Sol de tu vida; si canta tu alma dentro de su crisálida de carne y materia; si llora en su castillo de ilusiones; si pugna por romper el hilo argentino que la une al MAESTRO sabe, discípulo, que tu alma es de la tierra.
Cuando tu alma en capullo presta oído al bullicio mundanal; cuando responde a la rugiente voz de la Gran Ilusión; cuando temerosa a la vista de las ardientes lágrimas de dolor, y ensordecida por los gritos de desolación, se refugia tu alma, a manera de cautelosa tortuga, dentro de la concha de la PERSONALIDAD, sabe, discípulo, que tu alma es altar indigno de su «Dios» silencioso.
Cuando, ya más fortalecida, tu alma se desliza de su seguro refugio, y arrancándose del tabernáculo protector, extiende su hilo de plata y se lanza adelante; cuando al contemplar su imagen en las olas del Espacio, murmura: «Éste Soy yo», declara, discípulo, que tu alma está presa en las redes de la ilusión…
Texto por: Helena Blavatsky
Tomado de Ars Svpremvm
2 nov 2018
La música influye en el desarrollo de habilidades
El neurocientífico John R. Iversen: "Existe prueba científica de que la música influye en el desarrollo de habilidades".
El neurocientífico estadounidense John R. Iversen ha asegurado que existen pruebas científicas de que la música "influye en el desarrollo de ciertas habilidades en los niños", y ha apoyado las escuelas implementen "grandes programas de música" para "mejorar el aprendizaje" y "favorecer el aprendizaje de los más jóvenes.
Iversen, que investiga en la Universidad de California San Diego (Estados Unidos), ha pronunciado estas palabras en una conferencia impartida en el Casino de Madrid dentro de la séptima edición del 'Language Education Forum' que organiza el Trinity College London, según ha informado la institución.
"La música potencia habilidades cognitivas y desarrolla el cerebro de los niños desde su más tierna infancia", ha asegurado Iversen tras su investigación con el estudio Symphony, que rastreó a 200 niños de escuela primaria durante cinco años, midiendo profundamente la estructura del cerebro y las habilidades cognitivas emergentes. El objetivo del proyecto ha sido desarrollar las primeras "curvas de crecimiento" para el cerebro, que en última instancia podrían apoyar la educación personalizada desde el desarrollo cerebral individual.
A través de esta tecnología, los expertos han podido confirmar que la música "toca", activa y desactiva el cerebro. Sucede, por ejemplo, cuando la música evoca recuerdos. Esto puede mostrar exactamente qué áreas del cerebro son estimuladas por la música. "Hemos utilizado la música como una herramienta para ayudar a comprender e influir en el cerebro", ha explicado Iversen.
Según el neurocientífico, la música genera la liberación de dopamina en el cerebro, y también fomenta la creación de estímulos que encienden el circuito cerebral subcortical del sistema límbico, la activación de los estímulos emocionales, la mejora del funcionamiento cognitivo y el aprendizaje, así como la integración sensorial, el desarrollo en las habilidades individuales, sociales y cooperativas, el aumento de la creatividad y de la autoestima, entre otros.
Por parte del Trinity College London España, Carlos Bautista expuso que con el foro se ha pretendido plantear a los responsables de la política educativa "introducir la música en la educación básica de una forma más creativa y de forma transversal en más asignaturas".
europapress.es
El neurocientífico estadounidense John R. Iversen ha asegurado que existen pruebas científicas de que la música "influye en el desarrollo de ciertas habilidades en los niños", y ha apoyado las escuelas implementen "grandes programas de música" para "mejorar el aprendizaje" y "favorecer el aprendizaje de los más jóvenes.
Iversen, que investiga en la Universidad de California San Diego (Estados Unidos), ha pronunciado estas palabras en una conferencia impartida en el Casino de Madrid dentro de la séptima edición del 'Language Education Forum' que organiza el Trinity College London, según ha informado la institución.
"La música potencia habilidades cognitivas y desarrolla el cerebro de los niños desde su más tierna infancia", ha asegurado Iversen tras su investigación con el estudio Symphony, que rastreó a 200 niños de escuela primaria durante cinco años, midiendo profundamente la estructura del cerebro y las habilidades cognitivas emergentes. El objetivo del proyecto ha sido desarrollar las primeras "curvas de crecimiento" para el cerebro, que en última instancia podrían apoyar la educación personalizada desde el desarrollo cerebral individual.
A través de esta tecnología, los expertos han podido confirmar que la música "toca", activa y desactiva el cerebro. Sucede, por ejemplo, cuando la música evoca recuerdos. Esto puede mostrar exactamente qué áreas del cerebro son estimuladas por la música. "Hemos utilizado la música como una herramienta para ayudar a comprender e influir en el cerebro", ha explicado Iversen.
Según el neurocientífico, la música genera la liberación de dopamina en el cerebro, y también fomenta la creación de estímulos que encienden el circuito cerebral subcortical del sistema límbico, la activación de los estímulos emocionales, la mejora del funcionamiento cognitivo y el aprendizaje, así como la integración sensorial, el desarrollo en las habilidades individuales, sociales y cooperativas, el aumento de la creatividad y de la autoestima, entre otros.
Por parte del Trinity College London España, Carlos Bautista expuso que con el foro se ha pretendido plantear a los responsables de la política educativa "introducir la música en la educación básica de una forma más creativa y de forma transversal en más asignaturas".
europapress.es
20 oct 2018
La catedral de las 6 cuerdas: la guitarra clásica
'La catedral de las 6 cuerdas' es el primer documental español, producido por la Diputación de Alicante, sobre la guitarra española.
En él se desgrana su historia y evolución, la obra de artesanía, el instrumento, los compositores, intérpretes y constructores, así como el presente y futuro de la guitarra.
Seis cuerdas que nos servirán como hilo conductor de un producto audiovisual que pretende ser un viaje de emociones y sentimientos, con la siempre presente voz de la guitarra, la poesía y las opiniones de los profesionales, en escenarios de gran belleza de la geografía española.
Las principales figuras actuales de la interpretación, como David Russell, Pepe Romero, Manuel Barrueco, Keigo Fujii, Fabio Zanon, Ignacio Rodes y otros muchos, interpretan y opinan sobre las obras más emblemáticas de la guitarra clásica española. Les acompañan García Lorca, Pablo Neruda, Nicolás Guillén, Mario Benedetti y Arcipreste de Hita, entre otros. Y entre notas, poemas y paisajes, la voz y las manos de los artesanos, la construcción y olor a maderas y rocío…
Diputación de Alicante
En él se desgrana su historia y evolución, la obra de artesanía, el instrumento, los compositores, intérpretes y constructores, así como el presente y futuro de la guitarra.
Seis cuerdas que nos servirán como hilo conductor de un producto audiovisual que pretende ser un viaje de emociones y sentimientos, con la siempre presente voz de la guitarra, la poesía y las opiniones de los profesionales, en escenarios de gran belleza de la geografía española.
Las principales figuras actuales de la interpretación, como David Russell, Pepe Romero, Manuel Barrueco, Keigo Fujii, Fabio Zanon, Ignacio Rodes y otros muchos, interpretan y opinan sobre las obras más emblemáticas de la guitarra clásica española. Les acompañan García Lorca, Pablo Neruda, Nicolás Guillén, Mario Benedetti y Arcipreste de Hita, entre otros. Y entre notas, poemas y paisajes, la voz y las manos de los artesanos, la construcción y olor a maderas y rocío…
Diputación de Alicante
14 oct 2018
La resistencia
Algo que a mí me afecta terriblemente es el ruido. Hay tardes en que caminamos cuadras y cuadras antes de encontrar un lugar donde tomar un café en paz. Y no es que finalmente encontremos un bar silencioso, sino que nos resignamos a pedir que, por favor, apaguen el televisor, cosa que hacen con toda buena voluntad tratándose de mí, pero me pregunto, ¿cómo hacen las personas que viven en esta cuidad de trece millones de habitantes para encontrar un lugar donde conversar con un amigo? Esto que les digo nos pasa a todos, y muy especialmente a los verdaderos amantes de la música, ¿o es que se cree que prefieren escucharla mientras todos hablan de otros temas y a los gritos? En todos los cafés hay, o un televisor, o un aparato de música a todo volumen. Si todos se quejaran como yo, enérgicamente, las cosas empezarían a cambiar. Me pregunto si la gente se da cuenta del daño que le hace el ruido, o es que se los ha convencido de lo avanzado que es hablar a los gritos. En muchos departamentos se oye el televisor del vecino, ¿cómo nos respetamos tan poco? ¿Cómo hace el ser humano para soportar el aumento de decibeles en que vive? Las experiencias con animales han demostrado que el alto volumen les daña la memoria primero, luego los enloquece y finalmente los mata. Debo de ser como ellos porque hace tiempo que ando por la calle con tapones para los oídos.
Ernesto Sábato
Ernesto Sábato
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